OTAN: respuesta militar si, pero… ¿política?

clker-free-vector-images-flag-40828_1920
Guillermo Hergueta Sálomon

Guillermo Hergueta Sálomon

Estudiante del Grado de Relaciones Internacionales en la Universidad Nebrija.
Especialización en seguridad y defensa con énfasis en Unión Europea y Oriente Medio.

Desde el final de la Guerra Fría la OTAN pasó de ser una organización determinante de la seguridad colectiva, a ser un brazo ejecutor. A modo de ejemplo resaltan los bombardeos a Belgrado en la guerra en Bosnia o la intervención en la Libia de Gadafi en 2011.  Bien es cierto, que también se ha desplegado misiones internacionales para contribuir a la estabilidad como por ejemplo “Inherent Resolve – NATO Mission-Irak”.

Sin embargo, el 24 de febrero de 2022, trajo al mundo al pasado, y la OTAN no fue la excepción.  Volvió a Europa una guerra tras treinta años de paz relativa. El intento de invasión de Rusia a Ucrania remató la estabilidad que poco a poco se iba difuminando, empezando por la crisis del 2008, los populismos, las Primaveras Árabes y la anexión de Crimea por parte de Rusia. 

Sin embargo, ante esta inestabilidad creciente, la OTAN empezó a tomar medidas con el incremento del presupuesto en defensa al 2 % del PIB por Estado miembro en la Cumbre de Gales, celebrada en 2014. Sin embargo, ese porcentaje, tras el comienzo de la guerra en Ucrania pasó a ser una cantidad irrisoria y la meta se convirtió en el 5%.  Si para algunos aliados, ya era un sacrificio llegar al 2%, el 5% se convirtió en una odisea. 

También la guerra en la frontera del flanco este europeo de la OTAN devolvió su razón de ser instaurando grupos de combate en los países fronterizos con Rusia. Posteriormente vino el ingreso de Finlandia y Suecia en la Organización del Tratado del Atlántico Norte. 

La determinación y disuasión militar de la OTAN la acompañan, lo que no queda tan claro, es su capacidad política. La OTAN considera a Rusia como su principal amenaza en Europa, pero su tamaño y la posición política y geográfica de sus Estados, provocan fricciones que en estos tiempos aventajan a Rusia políticamente.

 Putin no quiere una guerra contra la OTAN. Su objetivo es Ucrania, pero estas fricciones pueden ser un revulsivo para legitimar a nivel interno la guerra en curso, ya que el supuesto enemigo de Rusia que es la OTAN se debilita y refuerza la narrativa del Kremlin. 

La primera disputa política interna fue el gasto en defensa, posteriormente la política exterior de algunos países de la OTAN, que no ven a Rusia como su principal enemigo. Turquía regañada por Estados Unidos compró a Rusia el sistema de misiles S-400, así como el veto inicial para la adhesión de Finlandia y Suecia por motivos de política interna.

El tercer elemento, es la percepción de la amenaza. Es evidente que, para el sur de Europa, salvo Francia que es una potencia militar en la OTAN, Rusia no es tan peligrosa como puede serlo para los países del Este en caso de guerra. El último elemento que entra en discordia que hace balancear a la OTAN, es la vuelta de Trump a la Casa Blanca. 

La administración Trump, ya ha dejado claro a los aliados europeos, que en caso de no contribuir con un 5% del PIB del gasto en defensa, EE. UU. no va a garantizar la seguridad en Europa como antes. Además de este choque político, la tensión por Groenlandia ha estado a punto de provocar un choque de trenes.

A nivel militar, la OTAN ha sido capaz de responder a la guerra híbrida de Rusia sin escalar. Con los avistamientos y entrada de drones a países del Este, dichos drones han sido derribados a modo de ejemplo de respuesta.

En definitiva, La OTAN es una organización político – militar, pero está fallando en la parte política, es decir, la cohesión interna A pesar de su determinación operativa, una falta de credibilidad política, sumando el rechazo tradicional de algunos sectores de la sociedad, ha generado un caldo de cultivo que erosiona a las sociedades democráticas y alimenta a regímenes y opciones políticas autoritarias.  La fuerza es la garantía, pero la política lo es todo.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

en construcción

áREA DE SOCIOS

Estamos diseñando y optimizando la web interna. Si quieres colaborar en su creación, contacta con el vocal de Digitalización.